No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. — Filipenses 3:12-14 (RVR60)
Suelta el ayer
¿Cumpliste tu meta de oración la semana pasada? Bien, gracias a Dios. ¿No la cumpliste? No te quedes atrapado en la culpa. Lo que hiciste ayer no te gana puntos extra hoy, y lo que dejaste de hacer no te descalifica. Cada mañana Dios te concede una nueva oportunidad de responderle.
Pablo entendió esto mejor que nadie. Un hombre con un pasado que podría haberlo paralizado — persiguió a la iglesia, aprobó muertes — y aun así dice: "olvidando ciertamente lo que queda atrás." No lo dice como alguien que ignora su historia. Lo dice como alguien que se rehúsa a vivir atrapado en ella.
Ni las victorias te sostienen
Aquí está lo que muchos no quieren escuchar: tus victorias pasadas tampoco te sostienen. Que hayas orado fielmente el mes pasado no significa que puedes aflojar este mes. Que hayas tenido un tiempo devocional poderoso el martes no alimenta tu alma el viernes. No puedes vivir hoy del maná de ayer. Dios diseñó la vida espiritual para que dependas de Él cada día, no para que vivas de reservas.
Con la mira puesta en lo que viene
Pablo usa la imagen de un corredor. Un atleta que voltea a ver lo que ya recorrió pierde velocidad, pierde enfoque, y puede tropezar. La carrera se corre mirando hacia adelante. "Extendiéndome a lo que está delante" — esa es la postura. Estirado, inclinado hacia el frente, con hambre de lo que Dios tiene por delante.
Empieza hoy
Esta semana es nueva. No importa cómo terminó la anterior. Pon tu alarma, abre tu Biblia, dobla tus rodillas. No porque debas compensar algo, sino porque Cristo te asió primero y vale la pena correr hacia Él con todo. Cada semana es una nueva oportunidad de responder a ese llamamiento supremo. No mires atrás. Corre.